Fuente: https://www.diariodepontevedra.es/articulo/pontevedra/sodio-led-diez-anos-revolucion-silenciosa-pontevedra/202606071200441452190.html
El inicio de las obras en la zona norte deja al municipio a un paso de completar una renovación, tasada en más de diez millones, que alcanzará al 83% de las 24.000 luminarias públicas. El recorte en la factura eléctrica llega a dos millones de euros anuales
Pontevedra lleva una década cambiando sus farolas. Sin cortar calles más que unas pocas horas, sin andamios ni grandes carteles de obra, el proceso arrancó en el rural hace poco más de una década (primero fueron las carreteras de acceso, luego las parroquias una a una) y fue extendiéndose de manera sistemática hasta alcanzar una dimensión con la que pocas ciudades pueden competir.
Cuando concluyan los trabajos que a finales mayo comenzaron en la Glorieta de Compostela, el 83% de las 24.000 luminarias públicas del municipio funcionarán ya con tecnología LED.
El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, fue el primero que puso en valor esta realidad en el mes de febrero, cuando se adjudicó el contrato: "Este é un dato que non ten, probablemente, ningunha cidade. Estamos moi por encima de tódalas cidades".
Financiación entre Concello y Diputación
La inversión supera los 10,5 millones de euros y la pontevedresa Setga SLU ha sido adjudicataria de la mayoría de los contratos. El más reciente, por 2.2 millones, financia la renovación de 2.304 luminarias en los barrios del norte y el este (Cruz Vermella, San Antoniño, Benito Corbal, A Eiriña, A Parda, O Castañal y Eduardo Pondal) con aportación por parte de la Diputación de 1,6 millones del convenio de 2025 y otros 700.000 del de 2026.
Las cifras: 6 meses de plazo, 39 cuadros de mando renovados y un refuerzo específico de la iluminación en pasos de peatones y zonas peatonales.
Pero más allá de los matices de la contratación, lo relevante es lo que queda sobre el terreno. En la zona norte, el consumo pasará de 1.607.254 kWh al año a apenas 356.492: una reducción del 77%. Las emisiones contaminantes caerán en 651,69 toneladas de CO2 anuales.
Más luz supone más seguridad
A mayores, la calidad de luz mejorará para quienes caminan de noche, con una temperatura de color neutra-cálida de 3.000 Kelvin que dirige el haz a los espacios necesarios y reduce también la contaminación lumínica.
Las nuevas luminarias aprovechan la carcasa original de las farolas existentes (a las que se integra un nuevo motor LED con tratamiento de poliuretano) y tienen 100.000 horas de vida útil, equivalentes a unos 25 años de funcionamiento. Frente a los tres años que duraban las antiguas lámparas de sodio, el contraste es llamativo.
El concelleiro de Servizos Urbanos Básicos, Xaquín Moreda, impulsor del proceso durante el mandato, reconoce que estas obras tienen un problema de percepción: "Non teñen o mesmo impacto mediático que outras obras. De noite vense, pero de día non. Pero a mellora é real: o medio ambiente, as emisións de CO2, a calidade de vida dos cidadáns, que teñen mellor iluminación. E tamén a seguridade, porque cando melloras a iluminación, melloras a seguridade".
Y añade una observación sobre este tipo de intervenciones: "Cando o tes, non o percibes, non o eloxias porque xa o das por feito. É como o mantemento: só ves a baldosa levantada, pero cando está todo ben, non o ves".
La progresión ha sido metódica. Primero las entradas a la ciudad y los polígonos industriales, luego las parroquias rurales (Marcón, Mourente, Santa María, Lourizán, Campañó, Cerponzóns...), después la zona sur urbana (más de 1.600 luminarias, 1,5 millones de euros), el barrio de A Seca, Lérez y O Burgo (casi 1,4 millones, 1.397 puntos de luz, 62% de ahorro energético), A Xunqueira da Gándara y la Illa do Covo, con financiación europea NextGenerationEU a través del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, y ahora la zona norte y este.
¿Qué será lo próximo?
Quedan pendientes algunas luminarias en Tomeza y Salcedo, y sobre todo el centro histórico, con alrededor de 2.000 puntos de luz que ya tuvieron una renovación parcial pero que esperan su turno definitivo.
El ahorro económico es uno de los argumentos más sólidos del plan. Los porcentajes de reducción del consumo oscilan entre el 62% del Burgo y Lérez y el 78% de la zona norte.
En esta última fase, la bajada en la factura eléctrica rondará entre 1,5 y casi 2 millones de euros respecto a lo que se venía gastando. Moreda es claro: "É un aforro, pero grande. Do que aforras dun lado, pódelo investir noutro lado". Hay además un beneficio menos anunciado pero real: los LED toleran mejor los cambios de tensión y la humedad, lo que se traduce en menos averías e incidencias en invierno. "Estes dous últimos invernos non houbo tantos apagóns. Coa nova tecnoloxía, xa non hai tantos problemas", señala el edil.
El objetivo declarado del Gobierno local es completar la renovación antes de que acabe el mandato, aunque el centro histórico tiene sus propios plazos y singularidades. Lo que no admite discusión son las cifras acumuladas: más de 17.000 luminarias cambiadas, una inversión sostenida durante una década, y una ciudad que de noche -aunque nadie lo celebre porque ya lo da por supuesto- luce mucho mejor que hace diez años.
Las cajas que cuentan historias
Hay un detalle que suele perderse entre contratos y kilovatios, pero que concentra buena parte del ingenio de este proceso: los cuadros eléctricos que controlan el alumbrado público llevan desde 2023 una segunda vida como pequeños archivos de historia local.
La idea partió de un problema concreto. Las cajas metálicas blancas acumulaban pintadas y deterioros. En lugar de reponerlas, el Concello optó por cubrirlas con vinilos diseñados por el estudio 'Polo correo do vento', cada uno con contenidos referidos al barrio o la calle donde está instalado. "Detectamos que moitas das caixas tiñan graffitis e danos, ofrecendo unha mala imaxe. Decidimos actuar sobre elas para disuadir accións vandálicas. E maioritariamente o conseguimos", explicó Moreda. La apuesta ha funcionado: donde hay algo diseñado, hay mucho menos vandalismo.
Los contenidos varían de un punto a otro. En la Praza de Galicia, un panel recuerda la antigua estación de ferrocarril que ocupó ese solar. En otras esquinas aparecen personajes como Andrés Muruais, Pedro Sarmiento de Gamboa, Josefina Arruti o Ricardo Martínez Fernández 'O Panderetas'.
También lavaderos desaparecidos, molinos, capillas y rincones que el tiempo fue borrando. En el rural, los cuadros adoptan la forma de carcasas de aluminio que imitan el acero corten, con imágenes en vidrio personalizadas para cada parroquia.
El proyecto, denominado Transformadores con historia, suma más de treinta paneles instalados en la zona sur, el Burgo, la Xunqueira da Gándara y la Illa do Covo.
La Praza da Pedreira y los Soportales, próximos frentes de los focos ornamentales
Paralela a la renovación funcional del alumbrado de calle, Servizos Urbanos Básicos lleva años trabajando en una segunda línea, más perceptible cuando oscurece: la mejora del alumbrado ornamental de los espacios y monumentos más representativos de la ciudad. Las actuaciones se han ido encadenando desde 2024.
La Praza da Peregrina fue de las primeras en recuperar protagonismo nocturno. Tras años de intentos fallidos (la humedad inutilizaba cuanto proyector se instalaba sobre la fachada), la tecnología LED permitió por fin una solución estable. Se renovaron todas las luminarias, se instalaron dos faroles nuevos y se colocó el proyector que ilumina el centro de la plaza.
En el Campiño de Santa María, una inversión de 26.000 euros incorporó 82 proyectores LED de alto rendimiento, 13 balizas empotradas y tiras de luz en los bancos del espacio.
La rúa Don Gonzalo recibió nuevas barras de iluminación sobre el muro de la Praza de Méndez Núñez y proyectores de suelo renovados bajo el arco. En diciembre de 2025, la fachada del convento de Santa Clara estrenó ocho proyectores LED de 24 vatios con temperatura de 3.000 Kelvin, escogida expresamente para realzar la piedra sin distorsionar su tono.
Para Moreda, esta dimensión ornamental tiene un valor propio, distinto del técnico: "Resalta a beleza estética dos monumentos e das zonas que se queren destacar, mellora o aspecto urbano e a imaxe da cidade. Agora que estamos nunha fase de máis chegada de turistas e peregrinos, non é o mesmo ter un escaparate escuro e lóbrego que outro todo lucido".
Actuación en los Soportales
Las próximas actuaciones, hasta ahora sin anunciar, se concentran en el casco histórico. La más inmediata será la instalación de proyectores en los dos arcos de la Praza da Pedreira, un punto del recinto medieval que carece actualmente de iluminación adecuada.
A continuación llegará el turno de los Soportales, donde el Concello revisará las luminarias existentes e instalará nuevas en los tramos deficientes. Dos intervenciones que van completando el mapa nocturno de una ciudad que tiene más piedra histórica que luz para mostrarla.
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