Atención

Si deja sus datos, podrá recibir en su correo un newsletter quincenal con más noticias de luminotecnia específicas y relevantes.
Además, podrán solicitar temas

viernes, 11 de septiembre de 2020

INVITACIÓN PARA PARTICIPAR EN EL CONGRESO PARA MITIGAR LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA

Fuente: https://infoprovincia.net/2020/09/10/invitacion-para-participar-en-el-congreso-para-mitigar-la-contaminacion-luminica/

Desde el Área de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de la Diputación de Badajoz, dentro de las acciones del proyecto europeo «GLOBALTUR_EUROACE» cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y en el marco del Programa de Cooperación Transfronteriza Interreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020, invitan a inscribirse en el I Congreso Transfronterizo de Contaminación Lumínica (CTCL) que se desarrollará el 24 de septiembre vía streaming.

El programa desarrolla ponencias especializadas sobre proyectos referentes nacionales e internacionales para la mitigación de la contaminación lumínica y la conservación de espacios que actualmente están libres de este tipo de contaminación, protegiendo los ecosistemas, mejorando la salud de los ciudadanos y su descanso, y creando nuevas oportunidades turísticas que generen nuevos nichos de empleo verde basados en economía verde y circular
El Área de Desarrollo Rural y Sostenibilidad trabaja en colaboración con la Junta de Extremadura para poner en valor los cielos nocturnos de nuestra región dentro del marco estratégico «Extremadura, buenas noches». Se trata de un proyecto innovador, diferencial e integrador que es referencia en Europa y al que los organizadores invitan a conocer y disfrutar.

El evento está dirigido a los actores involucrados en esta tarea, tales como representantes y técnicos municipales, provinciales y regionales, colectivos profesionales de la iluminación (ingenieros, arquitectos, físicos), así como aquellos actores del sector del turismo que conocerán los recursos turísticos asociados al cielo nocturno. También se hace un llamamiento a la ciudadanía en general que podrá conocer de primera mano los efectos de la contaminación lumínica y las iniciativas que se están llevando a cabo para la recuperación del entorno con unas condiciones lumínicas óptimas. Además se dirige a todos los profesionales de la región Euroace (regiones de Alentejo y Centro de Portugal y la Comunidad Autónoma de Extremadura).


jueves, 10 de septiembre de 2020

Cómo la contaminación lumínica y los distintos tipos de luz (blanca y ambar) impactan en los patrones de sueño de las aves

Fuente: https://smart-lighting.es/contaminacion-luminica-patrones-sueno-aves/

Un estudio realizado por científicos de la Universidad La Trobe y la Universidad de Melbourne mide las respuestas neurológicas a la contaminación lumínica en la vida silvestre y muestra como ésta impacta en los patrones de sueño de las aves. Los investigadores observaron cómo el sueño de las aves se veía afectado tanto por la luz artificial blanca cómo la ámbar, aparentemente más “amigable para el sueño”.

El estudio publicado recientemente en “Current Biology” encuentra como la luz, comparable en intensidad a la que se encuentra en la calle de noche, puede interrumpir la duración, estructura e intensidad del sueño en urracas y palomas, independientemente del color de la luz.

La luz artificial en la noche puede interrumpir el sueño en los seres humanos y animales. Un mecanismo clave para que la luz afecte el sueño es a través de fotorreceptores no visuales que son más sensibles a la luz de longitud de onda corta (azul). Para minimizar los efectos de la luz artificial en el sueño, muchos dispositivos electrónicos pasan de la luz blanca (rica en azul) a la luz ámbar (reducida en azul) por la noche. Cambiar la iluminación exterior de blanco a ámbar también podría beneficiar a la vida silvestre Sin embargo, aún no se sabe si estos dos colores de luz afectan el sueño de manera similar en diferentes animales.

La nueva investigación muestra cómo, a través de la medición de la actividad cerebral, tanto la luz blanca como la ámbar interrumpen el sueño en las aves, pero que la magnitud de estos efectos difiere entre las especies. Utilizando sensores en miniatura para medir la actividad cerebral de la urraca y la paloma, los investigadores descubrieron que sus ciclos de sueño de movimiento ocular no rápido (NREM) y REM se alteraban cuando se exponían a una luz blanca y ámbar por la noche, pero que la magnitud de estos efectos difería entre las especies. En las palomas, estos efectos perturbadores en el sueño eran similares para la luz blanca y la ámbar. Para las urracas, sin embargo, la luz ámbar tenía menos impacto en el sueño. Los resultados parecen mostrar por tanto que la luz ámbar puede minimizar la interrupción del sueño en algunas aves, pero que este beneficio puede no ser universal.

“Tanto las urracas como las palomas duermen un promedio de 10 horas por noche. Encontramos que las urracas perdieron más sueño NREM bajo luz blanca que bajo luz ámbar. En comparación, las palomas perdieron alrededor de 4 horas de sueño bajo luz blanca y ámbar. Curiosamente, ninguna de las dos especies recuperó completamente el sueño perdido por la exposición a la luz blanca o ámbar”, explica el experto en sueño de la Universidad de La Trobe, el Dr. John Lesku.

“Aunque la luz ámbar parece tener un impacto menos dañino que la luz blanca en las urracas, nuestros hallazgos sugieren que los impactos relativos a la contaminación lumínica en las aves pueden ser específicos de cada especie. La iluminación ámbar puede reducir la interrupción del sueño en algunas aves, pero no es una solución para todas las especies. Además, los patrones de sueño alterados que obligan a las aves a recuperar el sueño durante el día podrían afectar a su capacidad para buscar comida, combatir a los depredadores y buscar pareja”, añade la Dra. Anne Aulsebrook, investigadora de la Universidad de Melbourne y de la Universidad de La Trobe.

«Deberíamos pensar en usar la luz artificial sólo cuando y donde se necesite. Apagar la luz del porche, instalar luces con sensores, eliminar las luces decorativas de los árboles, balcones y otros lugares al aire libre, y mantener las luces de las calles y parques dirigidas al suelo o apantalladas cuando sea posible”, concluye el investigador graduado de la Universidad de Melbourne y de la Universidad de La Trobe, Farley Connelly.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Diplomado Iberoamericano de iluminación

Les comunico que 4 entidades de latinoamerica han organizado el Diplomado Iberoamericano de Iluminación, que se dictará a distancia.

Las entidades son:

AADL: Asociación Argentina de Luminotecnia

AGI: Asociación Guatemalteca de Iluminación

ANAP: Asociación Nacional de Alumbrado Público de Colombia

CILUZ: Centro de Investigación de Luz y Energía de Chile

Para ver los temas, docentes, precios y toda la información, ingresar con el link que se lista a continuación:

http://iberoilum.com/


martes, 11 de agosto de 2020

I Congreso Transfronterizo de Contaminación Lumínica

Fuente: http://www.directoextremadura.com/noticias_provincia/2020-08-10/6/28862/i-congreso-transfronterizo-de-contaminacion-luminica.html

El Área de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de la Diputación de Badajoz, dentro de las acciones del proyecto europeo “GLOBALTUR_EUROACE”, va a organizar el I Congreso Transfronterizo de Contaminación Lumínica (CTCL2020), que se desarrollará el 24 de septiembre vía streaming.

Así lo ha presentado esta mañana en rueda de prensa Lorenzo Molina, diputado delegado del Área, junto a Pilar Muñoz, jefa de servicio de ODS, Alianzas y Proyectos de la Institución Provincial.

   Lorenzo Molina ha indicado que “el objetivo fundamental de este congreso es el de apoyar el desarrollo económico a través de los recursos turísticos y la cooperación transfronteriza de la región EUROACE, posicionándola como un destino turístico y científico del cielo estrellado“. Concretamente, el Área de Desarrollo Rural y Sostenibilidad emprenderá acciones innovadoras orientadas a la minoración de la contaminación lumínica para mejorar la calidad del cielo nocturno, así como a la creación de nuevas actividades turísticas que generen nichos de empleo verde, como es el caso del astroturismo.

 El CTCL contará con ponencias especializadas sobre proyectos referentes nacionales e internacionales para la mitigación de la contaminación lumínica y la conservación de espacios que actualmente están libres de este tipo de situación, protegiendo los ecosistemas, mejorando la salud de los ciudadanos y su descanso, y creando nuevas oportunidades turísticas que generen nuevos nichos de empleo verde basados en economía verde y circular.

 El evento está dirigido a los actores involucrados en esta tarea, tales como representantes y técnicos municipales, provinciales y regionales, colectivos profesionales de la iluminación (ingenieros, arquitectos, físicos, …), así como también aquellos actores del sector del turismo que conocerán los recursos turísticos asociados al cielo nocturno. También se orienta a la ciudadanía en general, que podrá conocer de primera mano los efectos de la contaminación lumínica y las iniciativas que se están llevando a cabo para la recuperación del entorno con unas condiciones lumínicas óptimas. Además se dirige a todos los profesionales de la Región Euroace (Alentejo y Centro de Portugal y la Comunidad Autónoma de Extremadura).

   Algunas de las instituciones de las que proceden los ponentes son: Instituto Astrofísica de Canarias, Universidad Complutense de Madrid, Escola Superior de Sáude del Instituto Politécnico do Porto (Portugal), Universidad Santiago de Compostela, Universidad de Valparaíso de Chile (Chile), Observatorio Hispano-Alemán de Calar Alto (Almería), Agencia Estatal del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), Universidad de Murcia, Junta de Extremadura y Diputación de Badajoz.

   Las inscripciones son gratuitas y el aforo ilimitado. Las inscripciones deberán realizarse a través del siguiente enlace: https://desarrolloruralysostenibilidad.dip-badajoz.es/ctcl2020/.

   Con estas acciones, el Área de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de la Diputación de Badajoz continúa trabajando, en colaboración con la Junta de Extremadura, para poner en valor los cielos nocturnos de nuestra región dentro del marco estratégico “Extremadura, buenas noches”. Se trata de un proyecto innovador, diferencial e integrador que es referencia en Europa y al que invitamos a todos a conocer y disfrutar.

   El Proyecto GLOBALTUR_EUROACE tiene como objetivo apoyar el desarrollo económico a través de los recursos turísticos y la cooperación transfronteriza en la EUROACE, ejecutando un proyecto global de desarrollo a través del turismo, con el fin de poner en valor el patrimonio histórico y cultural y los recursos en alza del agua y el cielo estrellado. Esto permitirá dinamizar y desarrollar económicamente las zonas rurales de una forma sostenible y aprovechar los recursos endógenos.

   El Proyecto GLOBALTUR_EUROACE tiene un coste de 2.657.000 euros, de los cuales 257.076,58 son gestionados por el Área de Desarrollo Rural de la Diputación de Badajoz. Sus acciones están alineadas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 4, 7 y 8 de la Agenda 2030.

   El proyecto está cofinanciado en un 75 por ciento por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional FEDER, aprobado en la segunda convocatoria del programa Interreg V-A España Portugal (POCTEP) 2014-2020.

jueves, 6 de agosto de 2020

jueves, 23 de julio de 2020

¿Por qué iluminar la ciudad y para quién? I

Fuente: https://www.iluminet.com/por-que-iluminar-ciudad-para-quien-1/

Vale la pena reflexionar sobre ello y sobre cómo participar para lograr los objetivos.
El siguiente artículo es la primera entrega de dos textos realizados por la diseñadora de iluminación Oriana Romero Nava. Para complementar la información se realizará un webinar a través del Facebook de iluminet el jueves 30 de julio a las 17:00 hora México.

Por: Oriana Romero Nava

La iluminación urbana tiene la capacidad de incidir en nuestra calidad de vida a una gran escala, por un lado, debido al número de personas que se ven impactadas a causa de la densidad poblacional que se presenta en las ciudades; por el otro, por el significado que tiene el espacio público en nuestras vidas, y hago énfasis porque es aquí -en las calles, banquetas, plazas, parques-, donde confluyen una multitud de usos y expresiones propios de la vida social, y por ende, donde transita una buena parte de nuestra vida, sobre todo en estas dinámicas “modernas” que cada vez nos impulsan más a vivir de noche (que es muy distinto a tener la capacidad de ‘vivir la noche’).

En consecuencia, las condiciones que este espacio público nos ofrece se vuelven determinantes en nuestra calidad de vida, y entre estas condicionantes, la iluminación urbana se vuelve crucial.

Sin embargo, antes de profundizar en el tema de iluminación urbana, considero fundamental hacernos una pregunta que podría parecer muy básica, incluso retórica, pero no lo es…

¿Para qué se ilumina este espacio? ¿Cuáles son esas actividades y dinámicas sociales que se detonan en ese espacio a las cuales hay que dar soporte?

La respuesta inmediata podría ser que el espacio se ilumina para tener visibilidad y así reconocer nuestro entorno, pero si partimos de la premisa, o por lo menos así lo considero, que la iluminación artificial en el contexto social debe fungir como sustento a las actividades humanas sin alterar en demasía el contexto ambiental, es ahí donde se vuelve imperante el preguntarnos por la función social del espacio que vamos a iluminar, y habría que hacernos estas preguntas buscando un análisis profundo, sin presuposiciones basadas en nuestras expectativas personales o profesionales; hay que partir desde el contexto específico del proyecto que tenemos enfrente, finalmente no hay espacios “tipo”, los grupos humanos no son genéricos, por lo que esas dinámicas a las que debemos de dar soporte tampoco lo serán.

Entonces, para hablar de iluminación urbana deberíamos de pensar qué es y para qué sirve una ciudad y referirlo a la ciudad, barrio, colonia en la que vamos a trabajar.

Definitivamente no hay una sola respuesta a estas preguntas, y tampoco pretendo acercarme a englobar todas ellas.

No obstante, desde mi punto de vista y de forma muy amplia, considero que la ciudad debe fungir como una plataforma que potencialice el desarrollo humano. Desafortunadamente en no pocas ocasiones nuestras ciudades mexicanas o ciertas zonas en ellas, son lo contrario e, incluso, pareciera que estos entornos urbanos a los que nos enfrentamos hoy en día son más bien un reto que hay que librar; sobre todo cuando pensamos que las vivencias que se tienen de la ciudad son muy diferenciadas dependiendo del grupo etario (relativo a la edad), el género, la condición socioeconómica y las dinámicas asociadas a este.

Los espacios que habitamos tienen una referencia fundamental en cómo vivimos, y la complejidad y el caos de los entornos urbanos que hoy en día enfrentamos se traslada a nuestras vidas y a nuestra capacidad de desarrollo; y el espacio público es el lienzo donde se plasma toda esta complejidad, es por excelencia un punto de encuentro y de conflicto, donde se entretejen el espacio construido, el espacio natural y el espacio social; en esta convergencia se albergan tantas vivencias y expectativas como los individuos y las colectividades que las habitan. En cada uno de estos encuentros e interacciones con el entorno y con el otro, la luz siempre estará presente y contribuirá a configurar la experiencia y el recuerdo del momento vivido.

Es así, que la ciudad, para impulsar el desarrollo social debe propiciar ambientes de bienestar: configurar espacios donde se fomente la diversidad de usos y de presencias, donde todas y todos se sientan incluidos; ambientes recíprocos de respeto, de la ciudad al individuo y viceversa. Y la iluminación, como componente esencial de este entorno urbano, debería seguir estos mismos patrones.

Iluminación urbana

Cuando nos preguntamos de manera puntal, qué es la iluminación urbana sobre todo en el contexto de la Ciudad de México, nos enfrentamos al reto de analizar las distintas capas que la componen, capas y factores que responden a los distintos usos e intereses.

Sin ser concluyente, podríamos partir considerando como algunos de estos elementos:

Alumbrado público. Nuestro principal referente a la iluminación urbana, normalmente conceptualizado como la iluminación de calles o iluminación vial; sintomático del modelo con el que se ha construido la ciudad. Sin embargo, iluminar para las personas, para fomentar la caminabilidad en banquetas, parques, plazas, debería de ser el eje rector una iluminación que promueva el disfrute de la ciudad.
Iluminación de fachadas. Tanto de viviendas y pequeñas construcciones como de grandes edificios. Tendemos a desestimar la gran contribución a la vivencia del espacio urbano que tiene el foco o reflector que cada uno de nuestros vecinos ha decidido colocar en la puerta de su casa, acciones que en buena medida se han tomado por la carencia de una adecuada iluminación peatonal.
 Iluminación proveniente del interior de edificios y construcciones; pensemos en los grandes edificios acristalados de oficinas o los estacionamientos públicos que vandalizan el espacio nocturno y que destruyen las visuales a larga distancia, a diferencia del foco afuera de la casa vecina que impacta en la inmediatez de la visual.
Iluminación de anuncios y de “changarritos”. Una característica muy peculiar de nuestro entorno cultural y socio-económico. El universo que hay de fuentes lumínicas que incitan al consumo es vasto y en ocasiones convulsan la imagen urbana, de día y de noche; desde el ya tradicional foco en el puesto de tacos a la orilla de la banqueta hasta los grandes espectaculares.
Iluminación de los coches. Pudiera pasar desapercibida, pero en ciudades con una población tan abundante de vehículos y sobre todo con la presencia de carriles elevados, los coches, camiones y peseros (vehículos de transporte público), por mencionar algunos, adquieren un papel relevante en la vivencia del espacio público.
Y como no podemos hablar de iluminación considerando las fuentes de iluminación como un elemento aislado sin los elementos en los que la luz interactúa, tenemos que analizar cómo la morfología, la topografía y la materialidad del entorno urbano son un factor determinante en la pequeña y en la gran escala de la vivencia del espacio nocturno – qué tan anchas o angostas son las calles y banquetas por donde transitamos en relación a la altura de las edificaciones, la existencia de remates visuales o remetimientos en las fachadas, la masividad o permeabilidad de estos paramentos sobre todo a escala humana, el uso de materiales como vidrio espejo o las rejas en colores obscuros que “protegen” a los coches estacionados al interior de las casas. Incluso la densidad arbórea (y las luminarias mal colocadas), o la densidad de la presencia humana, son factores que en conjunto y en la muy peculiar forma de interactuar con la luz, afectan cómo configuramos nuestro entendimiento del entorno.

Intentar articular todas estas capas es una labor titánica, sobre todo cuando agregas a esta complejidad el factor humano, ¿quiénes son los actores que intervienen en la forma en que se ilumina la ciudad?

Indudablemente quien de manera formal está a cargo: los diferentes órdenes e instancias de gobierno que por omisión o acción determinan o inciden en qué y cómo se hace. También los fabricantes de luminarias juegan un rol preponderante, por un lado -en ausencia de profesionales en diseño de iluminación involucrados- establecen alianzas con los gobiernos para implementar sus productos sobre todo en el rubro “alumbrado público”; por otro lado, la oferta de lámparas que se presenta a la mayor parte de la población -ese foco comprado en el supermercado que va a colgar a la entrada de la casa vecina o en el puesto de tacos- es producto de las decisiones de comercialización de esos fabricantes, y si la población no cuenta con la información necesaria para escoger entre tantos focos que el supermercado oferta más allá de “más luz por menos costo”, empieza a ser evidente cómo es que llegamos a la condición lumínica a la que nos enfrentamos, donde hay una injerencia multifactorial y transversal de actores. Sin embargo, hay una responsabilidad muy diferenciada entre esta miríada (cifra difícil de cálculo) de actores, ya que el estado y las autoridades competentes tienen la obligación de proveer las condiciones que estructuren que la ciudad sea una catalizador de desarrollo humano.

lunes, 13 de julio de 2020

La contaminación lumínica arruina el sueño de los adolescentes y puede contribuir a los trastornos mentales, según un estudio

Fuente: https://www.elperiodico-digital.com/2020/07/11/la-contaminacion-luminica-arruina-el-sueno-de-los-adolescentes-y-puede-contribuir-a-los-trastornos-mentales-segun-un-estudio/

¡Atentos, dormilones! ¿Han estado apagando o tapando todas las luces de los teléfonos inteligentes y las computadoras en la habitación por la noche?

Bloquear la luz dentro de casa para mantener al cuerpo en modo sueño es una de las primeras cosas que cualquier experto te dirá que hagas para dormir mejor. Es posible que ahora también quieras usar cortinas que bloqueen la luz que entra a través de las ventanas de la habitación, especialmente si hay niños en casa.

Un nuevo estudio publicado el miércoles en la revista JAMA Psychiatry sostiene que los adolescentes que viven en zonas con altos niveles de luz artificial exterior por la noche duermen menos y tienen más probabilidades de tener trastornos del estado de ánimo que los adolescentes que viven en lugares con bajos niveles de luz exterior.

Investigadores han estudiado durante mucho tiempo la asociación entre la luz artificial dentro de la casa y la salud mental, pero pocos estudios han analizado el impacto de la luz artificial exterior, especialmente en los adolescentes, lo que hace que este sea el primer estudio de este tipo, dijeron los autores, con “potenciales implicaciones a largo plazo para la salud mental y física”.

“Aunque la exposición a la luz ambiental es solo un factor en una red más compleja de factores que influyen en el sueño y el comportamiento, es probable que sea un objetivo importante para la prevención y para las intervenciones en la salud de los adolescentes”, dijo la coautora Kathleen Merikangas, investigadora sénior y jefa de la Subdivisión de Investigación de Epidemiología Genética del Instituto Nacional de Salud Mental, en un comunicado.

Sueño deficiente en los adolescentes
Cuando nuestro reloj interno de 24 horas, llamado ritmo circadiano, se ve interrumpido por un cambio en los patrones de sueño o un trastorno del sueño, afecta tanto nuestra salud física como mental. La ciencia ha relacionado el sueño deficiente con la presión arterial alta, un sistema inmunitario debilitado, aumento de peso, falta de libido y un mayor riesgo de diabetes, apoplejía, enfermedad cardiovascular, demencia y algunos tipos de cáncer.

Las interrupciones del sueño y los ritmos circadianos también están relacionados con ciertos trastornos mentales, incluidos el trastorno bipolar, los cambios de humor, la paranoia y la ansiedad.

La secreción de la hormona del sueño melatonina comienza en la oscuridad. Investigaciones han encontrado que el cuerpo ralentizará o detendrá la producción de melatonina si está expuesto a la luz.

Aunque los preadolescentes y los adolescentes necesitan dormir más de nueve horas por noche, son los menos propensos a descansar lo suficiente, en parte debido a la atracción que ejercen las redes sociales y los teléfonos inteligentes, y en parte a los hábitos de irse a dormir tarde.

Más del 90% de los estudiantes de secundaria en Estados Unidos tiene falta de sueño crónica, y el 20% duerme menos de cinco horas por noche, según una encuesta de Sleep in America.

Según un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, la falta de sueño hace que los adolescentes se involucren en comportamientos más riesgosos, como beber alcohol, enviar mensajes de texto mientras conducen o no usar el cinturón de seguridad o el casco, en comparación con aquellos que duermen al menos nueve horas por noche.La falta de sueño puede conducir a la obesidad infantil 0:29

Estudios anteriores sobre el descanso de los adolescentes descubrieron que menos de ocho horas de sueño por noche también se asociaban con obesidad, migrañas, actividad sexual, abuso de sustancias, falta de ejercicio, sentimientos de depresión y pensamientos suicidas.

Más de 10.000 adolescentes estudiados
El nuevo estudio recolectó datos sobre problemas de salud mental y patrones de sueño de más de 10.000 adolescentes que participaron en el suplemento de adolescentes de la encuesta nacional de comorbilidad, el primer estudio gubernamental diseñado para obtener una estimación representativa a nivel nacional de los tipos y la prevalencia de trastornos mentales en adolescentes estadounidenses.

El estudio analizó datos sobre adolescentes entre las edades de 13 y 18 años que se registraron entre 2001 y 2004. Los adolescentes completaron cuestionarios sobre el sueño y la salud mental, y los resultados fueron cruzados con la información sobre los niveles promedio de luz artificial de sus hogares recolectada a través de imágenes satelitales.

Los adolescentes en ciudades con niveles más altos de luz artificial puertas afuera no solo se acostaban más tarde y dormían menos, sino que también tenían más probabilidades de tener un trastorno del estado de ánimo o ansiedad. Específicamente, los adolescentes expuestos a niveles de luz más altos tenían más probabilidades de ser diagnosticados con trastorno bipolar o una fobia específica, encontró el estudio.

También hubo una disparidad racial y socioeconómica, según el estudio. Los niveles de luz artificial nocturna variaron según factores como la densidad de población y el estatus socioeconómico: los adolescentes de grupos de inmigrantes o minorías raciales o étnicas de familias con bajos ingresos tenían más probabilidades de vivir en áreas con altos niveles de luz exterior durante la noche.

“Estos hallazgos ilustran la importancia de la consideración conjunta de la exposición (a la luz) tanto a nivel ambiental como individual en las investigaciones sobre la salud mental y el sueño”, dijo la autora del estudio Diana Paksarian, becaria de investigación posdoctoral del Instituto Nacional de Salud Mental, en una declaración.